Se trata de un pequeño local situado en los bajos de una antigua casa del pueblo, donde se ofrecen tratamientos de belleza, faciales, manicuras y pedicuras, masajes, depilaciones y maquillaje para novias y fiestas.
Por su situación, presentaba problemas de humedades difíciles de abordar al ser el local de alquiler. Y por esto mismo hay que tratarlo periódicamente mediante el repintado y saneamiento de las mismas.
Este era el estado inicial del local al consultarme:
Isabel de Yzaguirre, La Colorista®
El deseo de la propietaria del negocio era renovar la imágen de la recepción, del escaparate y del local en general. Se trataba de conseguir que los productos y carteles expuestos destacaran más.
